martes, 19 de noviembre de 2013

Precauciones para tener en cuenta.

A pesar de los beneficios que se obtienen de la actividad física durante la niñez, hay que tener en cuenta ciertos cuidados. Cuando se superan los límites máximos permitidos, con posturas incorrectas o cargas excesivas, pueden producirse efectos negativos. Por esta razón es muy importante que el deporte infantil esté supervisado y sea impartido por educadores especializados, capaces de adaptar la actividad de acuerdo a la edad y la condición física del menor. Así se evitará que sus efectos puedan influir negativamente en su desarrollo. 

-Si evaluamos los riesgos y bondades del deporte, y del ejercicio en general, la balanza siempre se irá hacia los beneficios. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una hora de práctica moderada al día, para niños entre 5 y 17 años. También señala que más horas semanales de ejercicio sólo implicará más ventajas para la salud. La actividad física moderada significa llegar al 70 por ciento de la frecuencia cardíaca máxima durante 60 minutos. 

La doctora Ibáñez explica que “para un niño que empieza a realizar deporte de modo más `profesional´ es recomendable una evaluación pre participativa, más aún si existen antecedentes de problemas cardíacos en la familia. Los huesos en general no sufren; por el contrario, se ven beneficiados. Los niños con sobrepeso se ven más favorecidos con la actividad física. Obviamente tienen que ser guiados y aumentar el ejercicio de manera progresiva, en especial la aeróbica”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario